Cuánto cobrar por un diseño de logo: cómo calcular el precio
Un método para poner precio a un logo que tenga en cuenta proceso, revisiones, entregables y uso comercial.
"¿Cuánto cobras por un logo?" es una pregunta difícil porque un logo puede ser un boceto para un emprendimiento que recién arranca o la pieza central de la identidad de una empresa con años en el mercado. Lo que el cliente compra no es el archivo final, sino el proceso que lleva a él y el derecho a usarlo. Esta guía propone un método en dos pasos: primero calcular tu piso con horas, después ajustar según el alcance y el valor para el cliente.
Paso 1: desglosar el proceso en etapas
Antes de poner un número conviene listar todo lo que vas a hacer, porque el tiempo de dibujar es una parte menor:
- Brief y reunión inicial: entender el negocio, el público, la competencia.
- Investigación y referencias.
- Bocetos y exploración de conceptos.
- Desarrollo de las propuestas que se presentan.
- Presentación al cliente, idealmente con aplicaciones de muestra.
- Rondas de ajustes.
- Cierre: versiones, colores, archivos en distintos formatos y una guía mínima de uso.
Estima horas para cada etapa basándote en proyectos anteriores. Si no llevas registro, este es un buen momento para empezar: la mayoría de los diseñadores subestima las reuniones, los mensajes y la preparación de archivos.
Paso 2: calcular el piso con tu tarifa por hora
Tu tarifa debe cubrir software, equipo, horas que no facturas (buscar clientes, administración) y tu ganancia. La calculadora de tarifa por hora hace ese cálculo a partir de tus gastos y tus horas facturables reales.
Ejemplo con números ilustrativos: si tu hora vale 10 y el proceso suma 2 horas de brief, 3 de investigación, 6 de bocetos, 5 de desarrollo, 2 de presentación, 4 de ajustes y 3 de cierre, son 25 horas: el piso es 250. Por debajo de ese número, el proyecto te cuesta dinero. A partir de ahí se ajusta según el alcance.
Paso 3: ajustar por alcance y valor
Dos logos con las mismas horas pueden valer distinto. Factores que justifican subir sobre el piso:
- Tamaño y uso del cliente: un logo que va a aparecer en envases, vehículos y publicidad masiva tiene más valor comercial que uno para un perfil personal.
- Cesión de derechos: si el cliente quiere derechos exclusivos y completos, eso se cobra. Si conservas derechos de exhibición en tu portafolio, aclararlo.
- Urgencia: plazos cortos implican reorganizar otros trabajos.
- Cantidad de propuestas: tres conceptos desarrollados llevan bastante más que uno.
Las rondas de cambios: el punto crítico
El mayor riesgo en un logo no es el precio inicial, sino las revisiones sin límite. Conviene definir cuántas rondas de ajustes están incluidas (por ejemplo, dos) y qué se considera un ajuste (color, tipografía, proporciones) frente a un cambio de concepto, que implica volver a empezar. Las rondas extra se cobran por hora o con un precio fijo por ronda, y eso tiene que estar escrito antes de empezar.
Definir los entregables
Parte del precio de un logo está en lo que se entrega al final, y cuanto más completo, más horas lleva. Conviene decidir de antemano si incluye versión horizontal y vertical, isotipo solo, versiones en positivo y negativo, paleta de colores con sus códigos, tipografías elegidas y archivos para impresión y para pantalla. Una guía de marca extensa, con usos correctos e incorrectos, márgenes de protección y ejemplos de aplicación, es un trabajo en sí mismo y se cotiza aparte. Listar los entregables evita que el cliente pida al final "el logo en este otro formato" como si fuera parte de lo acordado.
Errores comunes
- Cobrar solo el tiempo de diseño y no el de reuniones, mensajes y entrega.
- No limitar las revisiones.
- Entregar los archivos editables antes de cobrar el saldo.
- Incluir "identidad completa" sin definir qué piezas abarca: tarjetas, plantillas para redes y papelería son trabajos aparte.
- No pedir seña: un logo es un proyecto de varias semanas en el que el cliente puede desaparecer a mitad de camino.
Cómo plantearlo en el presupuesto
Un formato que funciona bien es por etapas o por paquete, con el detalle de qué incluye: "Diseño de logotipo: brief, 3 propuestas iniciales, 2 rondas de ajustes, entrega en formatos vectorial y para web, versiones color, negro y blanco, guía básica de uso". En líneas separadas, opcionales como papelería o plantillas. En las condiciones: seña al inicio, saldo antes de la entrega de archivos finales, costo de rondas extra y alcance de la cesión de derechos. La guía sobre cómo cobrar una seña ayuda a definir ese anticipo.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas propuestas incluir en un logo?
Depende del precio y del alcance. Lo habitual es entre una y tres propuestas iniciales; más propuestas implican más horas y deberían reflejarse en el precio.
¿Hay que cobrar aparte la cesión de derechos?
Conviene al menos explicitarla. En proyectos pequeños suele incluirse en el precio; en clientes grandes o usos masivos, la exclusividad y la cesión completa justifican un valor mayor.
¿Cuándo entregar los archivos editables?
Lo recomendable es entregarlos una vez cobrado el saldo. Durante el proceso se comparten imágenes de baja resolución o con marca de agua para la aprobación.