Cuánto cobrar como electricista: cómo calcular tu precio
El método para cotizar trabajos eléctricos por boca, por visita o por proyecto sin perder dinero en diagnósticos y materiales.
El trabajo eléctrico tiene una particularidad: buena parte del valor no está en el tiempo que se ve, sino en el conocimiento para hacerlo seguro y en la responsabilidad que asume quien lo firma. Por eso un electricista que cobra solo por hora suele quedarse corto. A continuación, cómo armar un precio que refleje eso, sin depender de tablas que cambian según el país y el momento.
Las unidades de cobro más usadas
- Por boca o por punto: cada lugar donde termina la instalación (un tomacorriente, un interruptor, un punto de luz). En algunos países se dice boca, en otros punto o salida. Es la unidad estándar para instalaciones nuevas y ampliaciones.
- Visita técnica o diagnóstico: un monto fijo por ir, revisar y encontrar el problema. Cubre traslado y el tiempo de búsqueda de fallas.
- Por trabajo cerrado: cambio de un tablero, colocación de un ventilador de techo, instalación de un aire acondicionado.
- Por proyecto: instalación completa de una vivienda o local, normalmente sumando bocas, tablero, cableado principal y trámites.
Cómo calcular el precio por boca
El precio por boca agrupa todo lo que lleva dejar ese punto funcionando: canalización (cañería o bandeja), cajas, cableado desde el circuito, el mecanismo y la conexión. El tiempo cambia muchísimo según la situación:
- Obra nueva o en gris: se trabaja sobre paredes abiertas, es lo más rápido por boca.
- Instalación a la vista con cablecanal o caño exterior: rápido, pero con más material visible y más cuidado estético.
- Embutido en vivienda habitada: hay que picar, pasar cables por cañerías existentes, tapar y a veces dejar listo para pintar. Es lo más lento.
El método es estimar cuántas bocas terminas por jornada en cada caso y dividir el valor de tu jornada por esa cantidad. Para conocer el valor de tu hora o tu jornada parte de la calculadora de tarifa por hora.
Ejemplo con números ilustrativos: si tu jornada vale 100 y en obra nueva dejas listas 10 bocas por día, la mano de obra por boca es 10. En una casa habitada, embutiendo, quizás llegas a 4 bocas por día: la boca pasa a 25. Si cotizas las dos situaciones al mismo precio, una de las dos te hace perder dinero.
La visita técnica: por qué cobrarla siempre
Buscar una falla puede llevar diez minutos o tres horas, y el cliente rara vez lo ve como trabajo. Cobrar una visita fija ordena eso: cubre el traslado y una primera franja de diagnóstico. Una práctica habitual es descontar la visita del total si el cliente acepta el presupuesto de reparación, lo que la hace más fácil de aceptar sin regalar el tiempo. Si el diagnóstico excede la franja incluida, se pasa a cobrar por hora y se avisa antes.
Qué más incluir en el precio
- Materiales: cables, caños, cajas, térmicas, diferenciales, mecanismos. Conviene separarlos de la mano de obra y aclarar marca o calidad, porque es lo primero que el cliente compara.
- Tablero: armado o cambio de tablero, protecciones y puesta a tierra suelen cotizarse aparte de las bocas.
- Pruebas y medición: verificación de aislación, continuidad de tierra y funcionamiento de protecciones.
- Certificaciones o trámites que exija la normativa local para conectar el suministro o habilitar un local.
- Urgencias: trabajos nocturnos, en fin de semana o feriados suelen llevar recargo.
- Herramientas específicas, instrumentos de medición y su calibración.
- Impuestos si corresponde y el margen de ganancia.
La responsabilidad también tiene precio
Un trabajo eléctrico mal hecho puede provocar un incendio o un accidente, y quien lo ejecutó responde por él. Eso justifica que el margen de un electricista sea mayor que el de un oficio con menos riesgo, y también que no conviene bajar el precio a costa de materiales de menor calidad o de saltear las protecciones. Si el cliente pide algo que no cumple la normativa, lo correcto es dejar constancia por escrito de la recomendación o no aceptar el trabajo. Un presupuesto que explica por qué se incluye un disyuntor diferencial o una puesta a tierra ayuda a que el cliente entienda que no se trata de un gasto extra, sino de seguridad.
Errores frecuentes
- No cobrar la visita y terminar regalando horas de diagnóstico.
- Aceptar instalar con materiales que trae el cliente sin aclarar que la garantía no cubre esos materiales.
- Cotizar bocas sin revisar si la instalación existente aguanta la carga nueva: a veces hace falta un circuito adicional o cambiar el tablero.
- No dejar por escrito qué parte de la instalación se revisó y cuál no.
Cómo presentarlo en el presupuesto
Un formato claro es: una línea por tipo de boca con cantidad y precio unitario ("Boca de tomacorriente embutida, 6 unidades"), líneas separadas para tablero, protecciones y puesta a tierra, y un bloque de materiales. Si hubo visita previa, se indica si se descuenta. En las condiciones conviene aclarar que el precio supone cañerías en condiciones de ser usadas y que, si aparecen obstrucciones o empalmes en mal estado, se cotizarán aparte. La guía sobre cómo presupuestar mano de obra profundiza en cómo detallar las tareas.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una boca en una instalación eléctrica?
Es cada punto terminal de la instalación: un tomacorriente, un interruptor o una salida de luz. Según el país también se llama punto o salida, y es la unidad más usada para cotizar instalaciones.
¿Cuánto cobrar por una visita técnica?
Lo razonable es que cubra el traslado y una franja de tiempo de diagnóstico calculada con tu tarifa por hora. Muchos electricistas la descuentan del total si el cliente acepta el trabajo.
¿Los materiales se cobran con ganancia?
Es habitual sumar un pequeño margen por la compra, el traslado y la garantía del material. Lo importante es que el cliente vea los materiales separados de la mano de obra.